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jueves, 14 de septiembre de 2017

Librerías que abren, librerías que cierran

Si os interesa, y suponemos que sí, el tema de las librerías, visto desde todos los ángulos, os recomiendo encarecidamente seguir a una persona que ya hemos citado aquí, Txetxu Barandiarán, consultor en el sector del libro, que habla muy a menudo, yo diría que es el principal tema de su blog, Cambiando de tercio, de librerías.

Precisamente en las últimas semanas, además de informarnos de algunas nuevas aperturas, y por desgracia de algún cierre, ha escrito dos buenos artículos, curiosamente relacionados con eso, con aperturas y cierres.

En un lado de la moneda os recomendamos leer Puesta en marcha de una librería. La cuenta de la vieja… en una servilleta. Creo que el título lo dice todo. Si alguno de vosotros está interesado en abrir una librería aquí tiene unas cifras, orientativas, claro está, sobre lo que tendría que facturar anualmente para soportar los gastos y de paso poder ganarse las lentejas de forma digna.

El reverso de esta moneda podría ser el artículo ¿Por qué cierran las librerías? Algunas causas, reflexiones y propuestas. Escrito con el cierre de la mítica librería de Bogotá La madriguera del conejo como punto de partida, de nuevo el título es muy claro respecto a lo que ofrece el contenido.

Tras hacer una lectura sosegada, algún apunte de mi propia cosecha:
  • Yo sí creo que las librerías tienen que actuar como polo cultural. Personalmente, viviendo en una ciudad pequeña, únicamente me encuentro librerías-papelerías, con los principales bestsellers del momento expuestos. Negocios muy dignos, pero poco diferenciables de otros, destinados a dispensar un producto, que ahora se puede obtener por otras vías.
  • Me pasó algo curioso, y esto no tiene nada que ver con sinerrata, es una experiencia personal. Publicamos un libro un grupo de diez bloggers, y lo hicimos de la única forma que teníamos a nuestro alcance: en digital, y en venta en papel con impresión bajo demanda. Un amigo difundió el libro en redes sociales, y la propietaria de una mítica librería, obviaré decir cuál, nos puso a caldo por destruir las librerías, según ella. No teníamos medios para meternos en las librerías, no es fácil. Podría haber mucha más variedad de libros en ellas, si la puerta de entrada no fuera, en la mayoría de los casos, la distribución tradicional, de la que, por cierto, también reniegan algunas editoriales.
  • En el caso, ahora sí, de sinerrata, nunca me cansaré de los esfuerzos que Amalia López, su editora, está haciendo para que tengamos presencia en las librerías, a pesar de que somos una editorial digital. Ya os hemos hablado en varias ocasiones de las tarjetas de descarga de varios de nuestros títulos, y de las librerías en las que se las puede encontrar.
Información relacionada:

jueves, 2 de marzo de 2017

Hay librerías y librerías, y también está el VIPS

Va a parecer que tenemos una pequeña obsesión con Alberto Olmos, ya que lo vamos a citar por segunda semana consecutiva, y en mi caso no es la primera vez que lo hago. Se da la curiosa circunstancia de que no suelo estar de acuerdo con él, pero siempre me hace reflexionar, llegar a mis propias opiniones a partir de sus puntos de partida. Este puede ser uno de esos casos.

Generalmente en redes sociales lo que leemos a diario es una defensa cerrada de las librerías independientes, y aunque podemos sospechar que hay mucho de pose en las manifestaciones de mucha gente, la verdad es que yo también creo que es el mejor modelo posible tanto para la defensa del libro en general, como para la defensa de su variedad. Casi siempre es el único sitio donde podemos encontrar libros de pequeñas editoriales, trastear entre sus estanterías, conocer nuevas propuestas más allá de lo que vemos en los anaqueles de El Corte Inglés y en la mermada y dirigida sección de cultura de los telediarios.

Ahora bien...

En mi caso, viviendo en una pequeña ciudad, como se suele decir, de provincias, he de preparar una auténtica excursión para pasar una tarde de librerías, más o menos independientes. Y sí, lo reconozco, tirando de Amazon encuentro casi todo lo que busco. También visito librerías independientes, pero casi siempre online, y en ocasiones compro directamente en la web de las editoriales.

Defiendo, puede que más de boquilla, el modelo de la librería independiente de barrio, pero no soy usuario habitual, esa es la realidad; entendiendo como habitual una frecuencia mínima de visita semanal.



Vamos con Olmos. Titula su último artículo El Vips es la mejor librería de la ciudad, y sí, por supuesto, busca provocar, pero es un artículo muy inteligente, ya que sí que justifica y argumenta su afirmación, aunque también deje claro que donde se dejaría todos los cuartos es en una librería independiente "de verdad".

Para que este artículo no quede en una simple reflexión voy a terminar poniendo un pequeño ladrillo en defensa de las librerías independientes, y lo voy a hacer de la mano de Laura Huerga, editora de Rayo Verde, que en este artículo de La Vanguardia defiende con tesón a la librería Espai Contrabandos con estas palabras:
"Es que me gusta especialmente porque todos los libros que tiene son de editoriales independientes y fomentan el pensamiento crítico y el compromiso social. Además, me encanta cómo distribuyen los títulos: en lugar de organizarlos por temas, lo hacen por editoriales, lo que te permite verlos de otra manera".