La semana pasada, y a raíz de este artículo en The future book [en inglés] , participamos en una breve pero muy interesante conversación en Twitter sobre por qué los ebooks no aparecen en las reseñas literarias de los grandes medios. Esto es una realidad, como el propio artículo indica; los profesionales de la crítica literaria se enfocan en los libros de tapa dura, en bastante menor medida reseñan libros de bolsillo, y al libro electrónico simplemente lo ignoran.
De hecho, ya nos hemos encontrado en más de una ocasión con que alguno de estos críticos, contactados desde nuestro departamento de prensa, indican más o menos amablemente que no aceptan ejemplares de prensa en formato digital. Ahí queda eso. Ya desde un punto de vista totalmente personal, me llama poderosamente la atención cómo alguien que se dedica a leer profesionalmente prefiere ir cargado de libros en vez de utilizar un lector electrónico. Como lectora de "intensidad", agradezco inmensamente poder viajar con la maleta llena de ropa y no de libros, como me ocurría hasta hace unos años, y lo mismo como editora.
Pero, volviendo al tema que nos ocupa, sigo sin saber el porqué de esa omisión intencionada de un formato en bloque y dudo si se trata de simple ignorancia, miedo a lo desconocido (¡a estas alturas!) o negación de la realidad. En mi opinión, la crítica literaria debería ser independiente del formato, pues ¿qué tiene que ver lo escrito, su calidad, su capacidad de entretenimiento, de enseñar, de abrirnos a otros mundos y otras perspectivas, con el soporte que lo contiene? Es cierto que tradicionalmente la gran mayoría de títulos se publicaban primero en tapa dura y transcurrido un tiempo en bolsillo, pero hoy en día es raro el libro que no sale a la vez en papel y digital y cada vez hay más que se lanzan primero o únicamente como ebook, como es nuestro caso. Qué ocurre con estos últimos, me pregunto. A ojos de los críticos literiarios, no existirán jamás o hasta que no lleguen al mágico mundo de las páginas impresas. Y luego se quejarán de que pierden público y que los blogs literarios les estan arrebatando “mercado”.
Como nota anecdótica, no quiero dejar de mencionar a encubierta, revista literaria especializada en libros digitales, aunque me resulta curioso que la abrumadora mayoría de reseñas que aparecen en ella son de títulos publicados por las grandes editoriales, los mismos que, en su versión de papel, por supuesto, ya aparecen en los medios tradicionales.
