jueves, 11 de junio de 2015

Librerías, lectores digitales y puntos en común


Esta semana he tenido la suerte de poder leer un par de estudios sobre los hábitos de los lectores: la encuesta a los usuarios de las librerías, realizada por el Laboratorio de ideas sobre el libro, y la radiografía del lector digital publicada por la plataforma de lectura en la nube Nubico. Digo suerte porque, tal como enfatiza Arantxa Mellado en este artículo en Actualidad Editorial, con el que coincido, en nuestro país estamos muy escasos de este tipo de estadísticas e informes.

En el primero, sobre los usuarios de las librerías, me llama la atención que lo que más valoran los encuestados sobre sus visitas a las librerías es la posibilidad de ver y tocar los libros. No quiero decir que me sorprenda, ni mucho menos, sino que me ha parecido relevante que sea necesario resaltar esa característica en una realidad en la que muchos libros, sean impresos o digitales, ya se compran en librerías online. También me ha parecido interesante que los usuarios de librerías pongan en último lugar en este apartado las actividades complementarias que se puedan desarrollar en estos establecimientos, dando todo el protagonismo a los libros, aunque creo que este aspecto no es del todo extrapolable porque la encuesta se ha realizado entre lo que parece son clientes habituales de las librerías y quizá sean los visitantes menos asiduos los que puedan estar más interesados en otro tipo de actividades secundarias. Que, en mi opinión, pueden servir también para atraer precisamente a esos clientes a las librerías.

Pero lo que realmente me ha sorprendido positivamente es que uno de cada cuatro clientes, presuntamente habituales, pide libros electrónicos a su librero. Y aquí voy a hacer una interpretación muy libre de los datos: creo que los lectores intensivos, esos que van frecuentemente a las librerías y confían en su librero de cabecera, leen en papel y en digital y quieren encontrar ambos formatos en su centro de referencia.

En cuanto al segundo, sobre los hábitos lectores de los suscriptores de Nubico, me ha encantado comprobar que, como ya habían adelantado algunos estudios anglosajones, los lectores digitales leen de forma habitual. Una hora diaria, según sus datos, más incluso durante el fin de semana.

Como lectora digital y visitante asidua de las librerías, aspiro a leer tanto como pueda, en el formato que mejor me convenga en cada momento, y poder comprar, también en el formato que sea, en mi librería preferida. Me gustaría que, en lugar de ese discurso de confrontación con el que ya sabéis no estoy en absoluto de acuerdo, nos esforzáramos por encontrar puntos en común: los libros y la lectura.

jueves, 4 de junio de 2015

Sobreabundancia frente a bibliodiversidad


El hecho de que en España se publica demasiado es algo que ya hace tiempo que escuchamos, y con lo que creo que todos estaremos de acuerdo. Tradicionalmente, las grandes editoriales adoptaron la estrategia de inundar las librerías con su novedades y así copar cualquier rincón visible de las mesas y los escaparates, desterrando los títulos de la competencia. La víctima directa de esta táctica es la bibliodiversidad y las perdedoras las pequeñas editoriales, que no pueden (ni quieren, añadiría yo) competir al peso y cuyos pocos títulos nuevos difícilmente obtienen alguna visibilidad.

Es cierto que con estos años de crisis y de caída sostenida en las ventas de libros, el cinturón de los recortes también ha llegado a las editoriales y, empezando por las grandes, se ha empezado a reducir el número de novedades que se publican. Sin embargo, con la llegada de la edición digital, los escaparates digitales están ahora más llenos que nunca gracias a una nueva hornada de pequeñas editoriales y autores autopublicados, lo que ha generado también un nuevo set de retos resumidos en un también nuevo término: la encontrabilidad.

Pero mi intención con esta entrada no es reflexionar sobre este término, del que ya hemos hablado aquí mismo en otras ocasiones, sino de cómo el libro digital ha hecho maravillas por la bibliodiversidad, facilitando el acceso a autores y editores a la publicación, aunque a la vez la afecta por la sobreabundancia de nuevos títulos que llegan a las librerías online y que amenazan con no dejarnos ver el bosque.

Todo esto surge gracias a un artículo sobre una de las ponencias en la conferencia de este año del IDPF Digital Book, sobre la curación de contenidos [en inglés]. Según el artículo, esta curación, o selección, es verdaderamente importante para las editoriales, porque permite que nuestros libros sean visibles en un grupo más limitado de títulos, pero también para los lectores, que de otra manera se ven abrumados por una oferta cada vez más ingente. Y hasta aquí coincido plenamente, pero me preocupa especialmente quién y cómo se encarga de esta selección, para que se pueda proteger la bibliodiversidad. Y es que si nos regimos por los criterios de siempre, el poder de las grandes maquinarias de producción y promoción, corremos el riesgo de encontrarnos de nuevo en el primer párrafo.

Afortunadamente, esta revolución digital ha traído también mucho más protagonismo para los propios lectores, que hacen y comparten su propia selección a través de blogs y redes sociales. Y ellos sí que son bibliodiversos.

viernes, 29 de mayo de 2015

Una buena historia, cuantos más formatos mejor


En sinerrata siempre incidimos en lo mismo, lo importante es contar historias, la literatura, y en lugar de embarcarnos en peleas cainitas en la defensa de un formato u otro, preferimos repetirlo una y otra vez.

Somos digitales, pero hemos intentado, bueno, y gracias al tesón de Amalia, editora de esta casa, hemos conseguido, hacer dos cosas: por un lado que los libros también estén disponibles en papel, para quien prefiera leerlos, y conservarlos, así, y por otro estar en las librerías, aunque paradójicamente en formato digital, pero "palpable", gracias a las tarjetas de descarga de Seebook.

Precisamente esta pequeña reflexión viene al hilo del vídeo que compartimos encabezando el post. En un programa cultural de Canal 33 han hablado de Seebook, cómo funciona y lo que supone, y en una de las imágenes se ve perfectamente la tarjeta de descarga del libro de Fernando Roye, El caso de la mano perdida, y nos ha hecho ilusión, para qué lo vamos a negar.

El vídeo está en catalán, pero creo que todos lo vais a entender perfectamente. Además tocan varios temas interesantes, todos relacionados con la literatura digital.

jueves, 21 de mayo de 2015

¡Tenemos nuevo Holmes!

Reconocemos que podemos ser un poco insistentes cuando lanzamos nuevo título, pero esperamos que en este caso seáis incluso más indulgentes con nosotros porque nos puede la ilusión de dar la bienvenida a un viejo amigo y no podemos dejar de anunciar a bombo y platillo que mañana llega a las librerías el nuevo caso del cabo Holmes: El secreto de las abejas.

Sí, nuestro cabo favorito vuelve aplicar toda su meticulosidad y buen hacer investigador para, en esta ocasión, intentar solucionar un atraco millonario en la Caja de Ahorros local, que tiene revolucionados a todo el pueblo de Corcubión y su vecino Cee. Sin embargo, su labor se verá entorpecida no solo por la dificultad especial del caso, sin apenas pistas de las que tirar, sino también por sus propias debilidades, que amenazan con arruinar incluso su, hasta ahora, impecable profesionalidad.

Esta es la tercera entrega de las aventuras del guardia civil gallego, que empezaron con El rompecabezas del cabo Holmes y continúan con La decepción del cabo Holmes, en las que además de sumirnos en variados y sorprendentes misterios, Holmes nos lleva por el maravilloso entorno de la Costa de la Muerte.

Si aún no conocéis el personaje, aquí os dejamos un cuento con los inicios de nuestro querido guardia, que podéis descargar gratis en Lektu. Y para ir abriendo boca, aquí tenéis todos los detalles de El secreto de las abejas, incluido el primer capítulo para descarga gratuita y el listado de puntos de venta.

jueves, 14 de mayo de 2015

Los bloggers sí reseñan editoriales independientes

Hemos encontrado esta semana un post interesante en el blog de la pequeña editorial dyskolo. Hablo en plural, porque en realidad lo ha encontrado Amalia López, editora de esta casa. En dyskolo han apostado por publicar únicamente en formato digital, sin DRM, y además hacerlo bajo una licencia libre Creative Commons. Yo personalmente lo veo perfecto, aunque bueno, no es la única forma de hacer las cosas que me gusta.

A raíz del artículo, (tenéis el enlace arriba), en el que citan un post anterior de nuestro blog, escrito por Amalia hace justo un año, ambos editores intercambiaron opiniones en Twitter, y yo no me resisto a añadir la mía.

El artículo de Antonio Cuesta dice cosas que en principio comparto, como que a una pequeña editorial independiente le cuesta llamar la atención de muchas webs y medios, en principio literarios, y aún más si hablamos de medios generalistas. También le doy la razón en que todo se complica en demasía con un modelo de negocio no tradicional, y si no te pliegas a los nichos de mercado y a las tendencias editoriales. En esas condiciones despertar el interés de un medio de comunicación, digamos tradicional, es complicado.

Pero no estoy de acuerdo en la extensión, de dicho desinterés, que hace el editor de dyskolo a los blogs literarios. En sinerrata, con mucha paciencia, estamos tejiendo una red de bloggers literarios dispuestos a reseñar, aunque los libros cumplan dos premisas: formato digital y editorial independiente. En todos los casos sin que medie contraprestación alguna y con total libertad. Si bien es cierto que nosotros no tenemos la intención, y que me corrija Amalia, si lo considera necesario, ni de ir contracorriente, ni de dejarnos llevar por ella, sino de encontrar nuestro propio camino.

Disiento de Antonio cuando dice que el formato no importa tanto. Importa, y mucho, y esa es nuestra experiencia, esa es la barrera que nos hemos encontrado a la hora de acceder a ciertos críticos, que no solo minusvaloran los formatos digitales, sino que al parecer esperan que cerrando los ojos, y apretando fuerte, pase lo que para ellos es una moda.

Entiendo que en dyskolo se enfrentan a una doble dificultad: la de mover un catálogo enjundioso, pero probablemente alejado de lo que mucha gente desea leer, por un lado, y la de hacerlo en formato digital y con licencias libres por el otro. Yo les deseo mucha suerte en el empeño, porque sabemos lo complicado que es hacer respetar un catálogo digital, pero me apetecía decirles que los bloggers literarios, al menos los que yo he conocido, y en su gran mayoría, sí que se mueven por el amor a la literatura, y a mí nunca me han puesto como requisito que la editorial que llamaba a su puerta fuera grande. En todo caso lo contrario.

jueves, 7 de mayo de 2015

Fernando Roye en el Congreso Negro de Salamanca


A mediados del pasado mes de abril tuvo lugar la XI edición del Congreso de Novela y Cine Negro de Salamanca. Durante cuatro días, del 14 al 17, una buena cantidad de afortunados participantes tuvieron oportunidad de disfrutar de un sinnúmero de ponencias, mesas redondas, conferencias e incluso proyecciones, en torno a la novela y el cine negro español, europeo, iberoamericano y universal.

Fernando Roye, el joven autor de El caso de la mano perdida, fue uno de los conferenciantes invitados y participó en la sección Género Negro, realidad y ficción criminal con la interesante ponencia Entorno urbano vs entorno rural. La novela negra de provincias, de la que os dejamos su presentación a continuación.

lunes, 4 de mayo de 2015

Busca La decepción del cabo Holmes en estas librerías

Ya os habíamos contado que paso a paso nuestros libros iban a estar en librerías, sin dejar por ello de ser digitales. (Si os interesa tenerlos en papel os lo contamos aquí). Ya os hemos explicado que es posible vender un e-book de forma física en una librería, gracias a las tarjetas de descarga de Seebook. Y si en su día compartimos con vosotros un listado detallado de las librerías en las que se podía adquirir en este formato El caso de la mano perdida, hoy vamos a hacer lo mismo con el segundo de nuestros títulos disponible en tarjeta de descarga. Se trata de La decepción del cabo Holmes, de Carlos Laredo, y lo podéis encontrar en las siguientes librerías: