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viernes, 7 de julio de 2017

La trampa de los números (y los titulares)

La semana pasada me topé con este artículo en El Periódico sobre los resultados de un estudio de la Generalitat de Catalunya sobre los hábitos de lectura de los catalanes en 2016 a través de un buen número de entrevistas. Las conclusiones son de lo más interesante, como que el porcentaje de catalanes mayores de catorce años que lee en algún momento y en cualquier tipo de soporte crece cada año y ya alcanza más del 95%, con un casi 68% que lee libros, y ¡el 90% lee al menos una vez a la semana! Aquí se incluyen libros, periódicos, revistas, cómics y webs, blogs y foros de internet pero, como ya hemos dicho en otras ocasiones, para nosotros leer es leer es leer, independientemente del formato y el tipo de contenido.

Es verdad que esa cifra, la de los lectores frecuentes, desciende este año casi tres puntos con respecto al anterior, aunque la bajada se centra en la lectura de periódicos y cómics, mientras que sí crece en libros, casi seis puntos, y en internet.

 
A pesar de estas buenas noticias, en general, para todos los que nos dedicamos a esto de los libros, con una subida también en el número de lectores que leen libros por placer, el artículo decide destacar en su titular que el 85% de los libros electrónicos que se descargan son piratas. Así, literalmente. Obviamente, la primera reacción es llevarse las manos a la cabeza; es un porcentaje bastante alto pero, quizá también por eso, digamos que resulta sospechoso (llamadme desconfiada). Y, curiosamente, solo hay que ir al informe original del estudio, publicado por la Generalitat, para darse cuenta de que las sospechas resultan ser ciertas. En la página 93 de dicho informe se especifica que el 65% de los lectores digitales solo consume libros GRATUITOS y casi el 25% tanto de pago como GRATUITOS, mientras que prácticamente el 10% solo descarga libros electrónicos de pago. Nótense las mayúsculas: el informe, y por tanto la pregunta que se hizo a los entrevistados, era si leían contenido de pago o GRATUITO, no de descarga ilegal (o "pirateado").


Solo en Amazon hay más de sesenta mil libros gratis, y el número de páginas web que ofrecen contenido gratuito y absolutamente legal es prácticamente incontable. ¿De verdad que a estas alturas de la película todavía hay que seguir criminalizando al lector digital y por tanto al formato electrónico? Y, ¿es necesario hacerlo de forma tan burda?

  

jueves, 15 de junio de 2017

"Matar al heredero" ya disponible en papel

La verdad es que esta noticia bien merece un artículo, ya que estábamos deseando darla desde hace varias semanas, en las que nos hemos peleado a brazo partido con Amazon y con la tecnología para que hacerla realidad.

Y si bien el libro estaba disponible en pre-compra para el formato papel, ahora sí que podemos aseguraros que gracias al milagro de la impresión bajo demanda, tendréis el último caso del cabo Holmes, de nuestro autor Carlos Laredo, en vuestro domicilio en el plazo de unos pocos días si deseáis leerlo en papel.

Os recordamos varias cosilla. En primer lugar que Matar al Heredero es ya el quinto caso protagonizado por el entrañable cabo gallego que publicamos.

Seguimos siendo, por supuesto, una editorial digital, así que el libro está disponible, también en Amazon, para Kindle, y en otras tiendas online de ebooks. Tenéis toda la información en la ficha del libro en nuestra web.

También, seguimos con los recordatorios, nuestros libros pueden leerse en diversas plataformas de lectura de ebooks con tarifa plana, como por ejemplo, Nubico.

Y para que tengáis toda la información, aquí tenéis los enlaces a todos nuestros libros en papel.

viernes, 19 de mayo de 2017

Así va el libro digital en España y América Latina según Libranda

Antes de empezar con lo prometido, un pequeño preámbulo, yo creo que positivo, y es tan solo comentar que por fin tenemos casi todos claro lo que es Libranda, ni más ni menos que una, la más importante en español, distribuidora de libros digitales, que entre sus cometidos tiene, como ahora, proporcionarnos lecturas sobre lo que está ocurriendo en el sector. Me acuerdo lo que comentaba, hace ya más de seis años, sobre esta plataforma cuando nació:
Para empezar ni siquiera deberíamos estar hablando de Libranda. Quiero decir, Libranda es tan sólo una distribuidora, hasta ahora nunca nos hemos preguntado quién se encargaba de distribuir los libros de nuestras editoriales y autores favoritos. Lo que habría que valorar son las otras dos patas de este taburete. Por una lado, habría que valorar qué políticas de precios están siguiendo todas y cada una de las editoriales integradas en Libranda y por qué todas optan por usar un DRM nefasto para la experiencia de compra, y por otro lado, habría que valorar, una a una, qué servicio nos están dando las diversas librerías online que se van asociando a Libranda para vender su catálogo.
Y vamos con el tema de hoy. Han presentado muy recientemente un estudio sobre la evolución del mercado del libro digital en español durante el año 2016, como ya hicieron sobre lo acaecido en 2015, así que cada vez tenemos más datos para opinar sobre ellos. Lo ideal sería sumergirse en el informe original, pero nos podemos quedar con el resumen que hacen en El Diario.es, bastante completo y expuesto de forma muy sencilla. Algunos datos interesantes, muy brevemente:
  • La venta de libros digitales ha subido durante el año 2016 un 5,4% (un 4,8% si hablamos de pasta). Siempre he pensado que en el caso del libro esto no iba a ser una revolución, sino una evolución. Yo personalmente me conformo con que esto siga así, y solo pido que suba también la venta de libros sumando todos los formatos, porque al final hablamos de libros.
  • Las tarifas planas crecen un 94%. Ya os hemos hablado aquí muchas veces de este tipo de plataformas, así que no me voy a liar a dar nombres. Me parece un crecimiento muy interesante, sobre todo teniendo en cuenta que a diferencia del contenido audiovisual, poca gente lee lo suficiente como para que el precio sea "un chollo". Pero a nada que compres tres o cuatro libros al mes te puede empezar a interesar. Curiosamente no logro entender como en el diario El Mundo titulan, hoy en día, En busca del netflix de los libros, cuando existe, desde hace tiempo, y hay muchas opciones.
  • Las grandes plataformas internacionales se quedan con casi el 80% del mercado. En España estábamos ocupados protestando y el sector se empezó a mover tarde. Hay pequeñas plataformas tan interesantes como Lektu, editoriales que venden sus propios libros, o las empresas españolas "de toda la vida", pero la fuerza de Google, Amazon y algún otro actor fuerte, como Kobo, dejan pocos resquicios.
  • Terrible caída de las compras en bibliotecas para préstamo digital. En este caso se debe a la dejadez del Ministerio de Cultura; daría para una reflexión aparte.
  • Los precios de venta ya no son excusa. Para mí un precio medio de 6,4 euros es más que razonable, y se parece a lo que pedía hace años. Es una media, habrá libros demasiado caros, de editoriales que publican digital a regañadientes o de libros que lo merezcan por la razón que sea, pero eso también significa que hay infinidad de ebooks más baratos.
Y en esencia esto es todo. ¿Opiniones?

P.D.: Algunos datos más, en este caso de un artículo en El Periódico. Parece ser que el crecimiento del libro digital donde sí se ha estancado es en Estados Unidos y en Gran Bretaña, aunque como explica Ernest Alós habría que tomarse las cifras con calma, debido al crecimiento del libro autopublicado, donde los e-books tiene un gran peso.

Otro aporte de este artículo es desmontar un mito: a día de hoy el precio medio del e-book es menor en España que en Estados Unidos. Y abundando en lo que decía antes, estoy seguro que el precio medio del libro digital en España bajaría mucho si el estudio incluyera de forma exhaustiva la autopublicación.

jueves, 1 de septiembre de 2016

¿Qué importa en una reseña, las estrellitas o el contenido?

Hace un par de días publicaban el blog Abrir un libro, un medio que seguimos muy de cerca, por cierto, un interesante artículo sobre la conveniencia o no de puntuar un libro en las redes sociales. La bloguera, Cristina, a su vez nos remite a otro artículo en Cruce de caminos, el blog de David Gómez, también viejo conocido de esta casa,que es aún más explícito, al titular La dictadura de las estrellas.

Me gustaría que leyérais, si os apetece, ambos artículos, antes de esbozar un par de ideas al respecto.

La verdad es que casi todo lo que pienso al respecto lo han comentado ellos, pero voy a intentar aportar el punto de vista de alguien que, en ocasiones, ejerce de correa de transmisión entre los blogueros que ponen (o no), la estrellitas en cuestión (generalmente se ha impuesto valorar los libros, y casi todo, como las apps, del uno al cinco), y las editoriales que ponen los libros a su disposición.

De lo que comenta David mi experiencia me dicta que sí, que en ocasiones el texto de una reseña, y la valoración de uno a cinco, no acaban de estar en armonía. Me he encontrado reseñas en las que el libro tenía una valoración extraordinaria, y cuyo texto denotaba que la historia en cuestión no había seducido al bloguero en ningún momento. Y lo contrario, valoraciones duras, pocas estrellas, pero adornando una reseña crítica, pero constructiva, que te llevaba a concluir que pese a todo el libro había gustado, y que se recomendaba su lectura. David nos lo compara con las opiniones sobre restaurante en Tripadvisor. Él dice que solo lee el texto de las malas; yo generalmente descarto los unos y los cincos y me leo los demás. Cada maestrillo tiene su librillo.

Mientras que David incidía en la dificultad que supone decidir una puntuación, Cristina directamente nos dice que tuvo que retirar el sistema de puntuación, porque no le trajo más que quejas. Realmente hay autores que no aceptan que no todos los libros pueden obtener la máxima puntuación, lo que despoja de sentido al sistema. Lo mismo le acabo pasando en una red social de lectores.

Y finalmente Cristina habla de lo que para mí es la clave. Considero que, yo sí diré el nombre, Amazon ha conseguido que importe más la valoración en estrellas que el texto de la opinión. Y aunque los que nos dedicamos a esto sabemos que sí, que "allí" las estrellas tienen su importancia de cara al posicionamiento de un libro, hay editoriales y autores que han llegado a obsesionarse con este tema, y han convertido una herramienta en un objetivo.

Han perdido el norte, y esto no lo arregla ni la Estrella Polar.

jueves, 11 de febrero de 2016

El precio de los libros o la mercantilización de la lectura

Ayer me encontraba con este breve en la web sobre libros y lectores electrónicos Todo eReaders, en el que se comenta y opina sobre unas declaraciones de Jeff Bezos, el mandamás de Amazon, acerca del precio de los libros. Dice Bezos que los libros en general y los ebooks en particular son caros y que si los editores quieren competir con otras formas de entretenimiento, como los juegos o las redes sociales o la televisión, tienen que poner precios más bajos. (He estado buscando la entrevista original a Bezos para poder valorar mejor sus afirmaciones y os dejo aquí este artículo en la web Venture Beat donde se mencionan, por si os interesa [en inglés]).

Es, en mi opinión, innegable que hay algo de cierto en esa aseveración. Hoy en día, la lectura compite con variadas formas de entretenimiento y los editores, entre otros actores, debemos pelear con todas nuestras armas para que siga siendo una de ellas. Y el precio es una herramienta nada desdeñable para conseguirlo. Pero, ¿es la única? O, yendo un poco más allá en mi reflexión, ¿es realmente el precio de los libros lo que relega la lectura a un segundo plano por detrás del Candy Crash, Facebook o Netflix, como se afirma en la entrada de Todo eReaders? Sinceramente, yo opino que no.

Para empezar, siempre ha habido y sigue habiendo opciones gratuitas para leer; estoy hablando de las bibliotecas, por supuesto, que ya ofrecen libros electrónicos. En el caso particular de los ebooks, también se pueden conseguir gratis o muy baratos, gracias, por ejemplo, a las ofertas de algunos puntos de venta. Además, tenemos a nuestra disposición varios servicios de lectura digital por suscripción, al estilo Netflix y a precios similares, como Nubico, 24symbols, skoobe, readify o scribd. Y no me vale el argumento de que para leer en digital hace falta comprarse un dispositivo que también es caro, porque se puede usar para ello el mismo aparato en el que se está jugando.

Lo que yo creo es que leer, por regla general, supone una actitud quizá más activa que estar sentado delante de una pantalla, es decir, que puede requerir de un mayor esfuerzo (escribo esta frase con muchísima precaución porque ni me refiero ni quiero entrar en el debate “intelectual”, menos aún cuando la participación en las redes sociales implica, entre otras cosas, leer), y que estamos fracasando garrafalmente en la promoción de la lectura, como sociedad. Hay muchas cosas que hacer a este respecto, entre otras trabajar para que el acceso a la lectura sea lo más fácil posible, lo que incluye por supuesto precios asequibles, pero no solo. Identificar el descenso en los índices de lectura con precios altos creo que nos impide ver el problema en toda su dimensión y además solo favorece a los agentes que pretenden simplemente mercantilizarla.

jueves, 3 de diciembre de 2015

El siguiente paso de Amazon: ser también editores

Conste, para empezar, que esto no es novedoso, ya que en el ámbito anglosajón Amazon lleva un tiempo actuando también como editor. Por usar un lenguaje coloquial hay libros en los que ellos se lo guisan, ellos se lo comen, y como en el caso de su propia herramienta para que cualquiera se pueda autopublicar, no hay ningún intermediario entre escritor y lector, salvo ellos, claro está.

Es tan simple como ir estando atento a los servicios y acciones que van poniendo en marcha en Estados Unidos, para saber lo que más tarde o más temprano puede aterrizar aquí. Amazon tardó en abrir su web española, y algunos debían de pensar que nunca iba a suceder; no volvamos a cometer ese error. Por ejemplo, si hace poco Amazon ha abierto una librería física en Seatlle, que nadie descarte que dentro de un par de años abra una en Madrid.

Como nos cuentan en diversos medios, por ejemplo en Librópatas, Amazon cuenta con diversos sellos, hasta un total de catorce, especializados en diferentes géneros, que ya están publicando tanto en inglés como en alemán. De momento en España desembarcan con Amazon Crossing, un sello especializado en traducciones. Y lo hacen con un total de ocho títulos, tanto en papel, como en formato digital para Kindle.

Por cierto, en contra de lo que pudiera parecer, Amazon sí que ha publicado, al menos, a un autor español. Estoy hablando de Manel Loureiro, el escritor que saltó de subir capítulos de una historia de apocalipsis zombie en un humilde blog, (que pronto dejó de ser humilde en visitas), a ser publicado por sellos como Random House y Planeta. 

Eso en España, porque cuando decidió tomar al asalto, no el cielo sino el mercado estadounidense, no optó por llamar a la puerta de un importante sello tradicional, pero tampoco se autopublicó, sino que optó por la "senda de en medio": publicar con el, ya citado Amazon Crossing, uno de los sellos de la tienda online americana. De esto hace ya un año, y por lo que contaba el autor entonces, estaba plenamente satisfecho de su elección,

Y ojo, si los autores están contentos, y los lectores están contentos, los demás ya podemos empezar a espabilar.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Así fue el Kindle Flash de El secreto de las abejas

La semana pasada tuvimos la oportunidad de probar, por segunda vez, el Kindle Flash, la herramienta por la que Amazon permite promocionar un e-book durante 24 horas a un precio rebajado. No me voy a extender demasiado explicando cómo funciona este tema, ya que hace más de un año ya os contamos en este mismo blog la importancia que tiene para una editorial pequeña como la nuestra poder destacar un libro por una horas en un escaparate tan grande como el de la tienda del gigante americano.



En esta ocasión el libro promocionado ha sido El secreto de las abejas, la tercera novela de la saga protagonizada por el cabo Holmes, personaje que brota de la pluma de Carlos Laredo. Del mismo modo que la otra vez podemos decir que el efecto a corto plazo, durante el día de la promoción y el día después es notable, ya que el libro ha llegado a estar en el número 2 del ranking global de Amazon, y el primero en el subranking de novela policíaca.

En esta ocasión a la par que monitorizábamos la evolución de este libro, lo hemos hecho con cuatro ebooks más: los dos anteriores de la saga del cabo Holmes, el tomo que recoge de forma conjunta esas mismas dos novelas, y otro libro de nuestra colección de novela negra.

Y hay que reconocer que, de forma muy ligera, el Kindle Flash, ha "tirado" de dos de los otros libros. Esperemos que a medio y largo plazo, cuando los compradores de El secreto de las abejas terminen de leer la novela, además de que aparezcan reseñas y valoraciones, realmente podamos decir que hemos conseguido lectores fieles de la obra de Carlos Laredo. Los libros en los que hemos notado un pequeño tirón en las ventas son los que dicta la lógica: el primer libro de la saga, El rompecabezas del cabo Holmes, y el tomo que recoge tanto El rompecabezas como La decepción del cabo Holmes.

Solo nos resta dar las gracias a todos los que habéis comprado El secreto de las abejas. ¡Esperamos que os guste tanto como a nosotros!

jueves, 5 de noviembre de 2015

¡Estás de suerte! Manuscrito en el tiempo de promoción

Una de las ventajas de la edición digital, y en sinerrata somos conscientes de ello y "la usamos", es que nos permite no dejar nunca de lado un libro, por mucho tiempo que lleve editado. No estamos sujetos a la estresante rotación que hay en los estantes de las librerías físicas, donde para que un libro tenga su hueco, otro debe cedérselo.

(Inciso: nosotros estamos en las librerías físicas, y podéis comprar nuestros libros en papel, pero aunque parezca paradójico son dos estrategias diferentes).

Manuscrito en el tiempo, de nuestra autora Lucía Solaz Frasquet es el primer libro que publicamos, el día 27 de marzo de 2012, y estamos orgullosos de contaros que no solo no lo dejamos de lado, sino que se sigue difundiendo, y hoy además tenemos que daros la noticia de que lo ponemos en promoción en iTunes, en la tienda de Apple, al atractivo precio de 1,49 euros, (en formato digital, claro está).

Como todos sabréis, y si no ya os lo contamos nosotros, estamos sujetos a la ley del precio fijo de libro, así que, para bien, o para mal, al poner en marcha una promoción en una tienda concreta, hay que poner la obra, en este caso el ebook, al mismo precio, en todas ellas, con el único margen de un 5% de descuentos. Así que podéis encontrar Manuscrito en el tiempo a este mismo precio, por ejemplo, en Amazon, y en el resto de las tiendas online.

Esta promoción estará vigente, desde hoy día 5 de noviembre, hasta el jueves que viene día 12.

Seguimos trabajando para ofreceros más promociones, y como ya os hemos adelantado en un artículo anterior, la siguiente va a ser un Kindle Flash en Amazon: tan solo durante 24 horas uno de nuestros títulos estará a un precio muy especial. ¡Os avisaremos!

jueves, 29 de octubre de 2015

Ocho cosas que no deberías pedir a un blogger literario

Hace unos días leíamos en prensa una noticia sobre Amazon y las reseñas. Ojo, no solo hablo de reseñas de libros, sino de reseñas de productos en general, y probablemente haya ámbitos en los que este tema mueva mucho más dinero que en el nuestro. Como podéis leer, por ejemplo, en El Confidencial, Amazon ha demandado a más de 1.100 personas por publicar reseñas falsas de productos. Es decir, lo que hacía esta gente era vender su capacidad de publicar una reseña en Amazon al mejor postor.

No tengo ni idea de cómo es capaz Amazon de detectar esto, y en el artículo no se habla de libros en ningún momento. Pero sí que en alguna ocasión, al menos refiriéndose a Estados Unidos, donde el mercado de cualquier cosa es mucho mayor que aquí, he leído alguna noticia sobre ventas de reseñas de libros.

De todas formas, esta es la excusa que andaba buscando para contaros un poquito como enfocamos en sinerrata la relación con los bloggers literarios, así como con los pequeños magazines digitales que publican reseñas de libros en Internet. Y como están de moda las listas se me ha ocurrido hacerlo en forma de lista. Como dice el titular estas son, tanto si eres una editorial como si eres un autor autopublicado, las ocho cosas que yo considero que no deberías pedir nunca a un blogger literario si quieres que te reseñe.

  • No puedes pedir que compren el libro. Esta me da vergüenza incluso ponerla aquí, pero es que algunos bloggers me han comentado que reciben e-mails, me temo que de escritores autopublicados, (no chicos, eso no se hace), que les piden una reseña de su libro, y cuando el blogger acepta, a renglón seguido, les dicen donde adquirirlo. Tienes que hacerles llegar tú una copia del libro, ya sea digital o en papel, de forma gratuita. Te están ayudando.
  • La segunda es muy obvia, también, pero me temo que hay que decirlo: no le puedes pasar un ejemplar de un libro a un blogger a cambio de que hable bien. Ni es ético, ni estético, ni lógico.
  • No le puedes pedir que si no le gusta el libro no publique nada. Ojo, muchos lo hacen porque es su forma de trabajar, pero si un libro no gusta siempre ha de quedar a criterio del blogger literario si hace una reseña demoledora, por negativa, claro, constructiva señalando lo que no le gusta del libro, o si prefiere no publicar nada.
  • No puedes ofrecerles contraprestación. Alguien preguntará ¿y por qué? Muy sencillo, si remuneras la reseña, la estás comprando. Otra cosa es que te las ingenies para mimar a la comunidad de bloggers de forma colectiva, ya sea haciendo algún sorteo, o de otra forma más imaginativa, como organizando un encuentro, por ejemplo.
  • No puedes condicionar el futuro envío de otros libros a que guste el primero. A ver, actuemos con lógica: obviamente si a un blogger le ha dado repelús el libro de un autor, puede no ser buena idea que le mandes el siguiente, pero siempre puedes enviarle otro libro. Si a un blogger le da repelús todo tu catálogo pueden estar pasando dos cosas: definitivamente los libros son muy malos o te has equivocado de blogger.
  • No trates peor a un blogger que a un medio más grande. Aunque tenga pocas visitas ya de por sí su opinión es importante, y su tiempo, el tiempo que ha dedicado a tu libro.
  • No exijas sesudas críticas literarias. Y ojo, que hay bloggers que diseccionan un libro a la perfección. Pero de entrada yo no es lo que buscaría, ya que creo que lo importante es que nos cuenten su experiencia de lectura. Los booktubers tienen muy claro, la mayoría de ellos, que no son reseñadores. Algunos bloggers literarios en cambio, en mi opinión, son tan buenos como el crítico literario de cualquier suplemento dominical. Hay muchos estilos de hacer las cosas, y la mayoría de ellos son interesantes.
  • No exijas que suban las reseñas a sitios como Amazon o Goodreads. Y aquí cierro el bucle, hablando de Amazon. Considero que puedes transmitir que eso eso es importante para ti o tu empresa, ya que lo es, pero que en ningún momento deberías ponerlo como condición.
Y de momento, esto es todo. Puede que intente mejorar y ampliar esta lista, si por ejemplo algún blogger literario nos comenta a continuación que es lo que en ningún caso toleraría que le pidieran cuando le piden una reseña.

jueves, 25 de junio de 2015

El pago por página de Amazon

Una de las noticias bomba de la semana en el vecindario de la edición es la decisión de Amazon de empezar a pagar a los autores por páginas leídas en lugar de por descarga. El titular es ciertamente impactante, y he podido leer artículos y comentarios que directamente ponen el grito en el cielo en nombre de los autores y del efecto que tamaña decisión tendrá en la Literatura, así con mayúsculas. Que si los pobres no van a ver ni un duro por lo que escriben, que si a partir de ahora solo vamos a poder leer obras larguísimas plagadas cliffhangers, para que nos hagan seguir leyendo sí o sí. Reconozco que mi mente de editora ingenua se lleva las (imaginarias) manos a la cabeza cuando piensa en autores o editores escribiendo o publicando con la vista puesta en cómo van a ser remunerados, pero esa es otra discusión para otro momento.

Es importante puntualizar que esta nueva forma de remuneración afecta a los libros que se lean en el sistema de suscripción de Amazon, Kindle Unlimited, y esto, en mi opinión no es una distinción banal. Aunque obviamente a estas alturas aún no sabemos si Amazon querrá extender este nuevo tipo de pago a todos los libros vendidos/prestados/leídos a través de su plataforma (lo que, en principio, dudo), en mi opinión tiene sentido que no se pague igual por un libro que simplemente se ha ojeado (u hojeado) que por el que se ha leído de cabo a rabo, dentro de un modelo de negocio de suscripción. Entiendo que alguien que paga una cuota fija mensual por leer tanto como quiera, y con un tiempo limitado para dedicarle a la lectura, es probable que no persevere si empieza un libro y en seguida se da cuenta de que no le gusta (aunque, por supuesto, esto es una generalización, hábitos lectores hay tantos como los mismos lectores). De hecho, Amazon ni siquiera es el primero en aplicar un sistema de retribución semejante, 24symbols empezó su andadura pagando a los editores así y pasando luego a un modelo club, es decir, como una descarga completa cada vez que un lector (suscriptor) pasa del 10% del libro, como bien explica Bernat Ruiz en su serie sobre la empresa española de lectura por suscripción.

No quiero entrar en el debate de cuál de los dos modelos favorece más al autor o a las editoriales, creo que es demasiado complejo y con un buen número de factores a tener en cuenta que pueden desviar la balanza hacia uno u otro lado en cada caso particular, y me niego a valorarlo en función del número de páginas o el género de los libros. En cualquier caso, tengo claro que la introducción de nuevas formas de lectura conlleva una revisión de las formas de pago, de los lectores a las librerías o plataformas, y de estas a las editoriales y autores, y este de Amazon no es más, en mi opinión, que un paso más para ir ajustándose a los nuevos modelos.

Al igual que la edición digital significó un aumento en el porcentaje de las regalías de los autores, los modelos de suscripción requieren de su particular sistema de pagos, que aún tendrá que ajustarse y evolucionar.

jueves, 8 de enero de 2015

Ya están disponibles nuestros libros en papel

A pesar de que se trabajó, y muy duro, para que esta sorpresa hubiera estado lista para Navidades, no pudo ser, así que, con los Reyes ya prácticamente olvidados, los niños en los colegios y los no tan niños trabajando, es ahora cuando estamos en disposición de contaros que ya podéis adquirir cualquiera de nuestros títulos en papel.

El trabajo no ha acabado, ya que la intención es daros más posibilidades de compra, incluida la de encargar los libros en una librería, pero de momento ya están disponibles en Amazon, gracias a la modalidad de impresión bajo demanda

Os dejamos el enlace de compra de todos y cada uno de los títulos:
Con este pequeño paso continuamos con nuestra expansión digital, ofreciendo una nueva opción de compra a las que ya teníamos: los formatos digitales ePub y mobi, en diferentes tiendas online, y las tarjetas de descarga en diversas librerías repartidas por toda la geografía española.

Actualizaciones: Este post ha sido actualizado por última vez en abril de 2016, para incluir La línea divisoria (Un caso del cabo Holmes).

jueves, 21 de agosto de 2014

Serpiente de verano


La noticia editorial del verano, al menos en el mundo anglosajón y particularmente en Estados Unidos, está siendo la pelea entre Amazon y Hachette. En realidad, más que una serpiente de verano, yo diría que es un culebrón, puesto que algunas de las replicas por ambos bandos parecen más las de un amante despechado que una discusión seria sobre una diferencia de pareceres.

Haciendo un breve y simplificado resumen, Amazon y Hachette tienen un desencuentro sobre las condiciones de su acuerdo comercial, el primero presiona a la editorial dificultando el acceso de los lectores/compradores a sus libros en su supertienda, los autores de Hachette protestan públicamente y Amazon se defiende primero intentando “comprar” a estos autores (ofreciéndoles el 100% de los derechos de autor, que, para empezar, son en parte de Hachette) y más tarde atacando la política de precios de la editorial  (y el reparto de beneficios con los autores, así, de paso). En la siguiente fase de la discusión, un grupo de novecientos autores americanos publica una carta abierta denunciando la agresiva estrategia del gigante de las ventas online y esta vez la respuesta de Amazon resulta ser un poco más pasional: sigue criticando duramente los altos precios que las editoriales ponen a sus libros electrónicos y pide a lectores y autores que escriban directamente al director general de Hachette para solicitar su bajada. Además, en su argumentación utiliza unos más que cuestionables cálculos matemáticos y una cita de George Orwell traída de contexto.

A este lado del Atlántico se sigue la pelea con más atención que comentarios, aunque ha habido quien se ha pronunciado, con argumentos razonables, en una dirección u otra. Yo en este caso coincido más con José Luís Merino que con Enrique Dans, aunque, como decía, encuentro afinidad en ambos razonamientos, pero lo que sí tengo claro es que Amazon no es quien para decidir el precio de ningún producto, sino que este debe estar en manos de quien lo produce y, en última instancia, del consumidor, que lo comprará o no según le parezca bueno (o no). En esta ocasión Amazon juega con la apariencia de estar del lado de los consumidores pero, no nos engañemos, solo está de su propio lado y defiende su propia estrategia comercial y sus beneficios (y esto no es una crítica, es una empresa y es eso lo que debe hacer).

En mi opinión, lo que se juega aquí es la futura hegemonía del gigante en el mercado y esto es lo que me parece realmente peligroso, si se confirma, para editoriales, autores y lectores, si le damos la autoridad como amo del negocio para decidir por nosotros. Afortunadamente, hay otras plataformas de venta de ebooks que aún buscando dar el mejor servicio y precio a los lectores hablan de tú a tú con los editores y también trabajan con y por ellos.

jueves, 24 de julio de 2014

Ya está todo nuestro catálogo en 24symbols

Ahora que está de plena actualidad la siguiente jugada de Amazon, que ya ha puesto en marcha, de momento solo en los Estados Unidos, su propia tarifa plana de lectura por suscripciónAmazon Unlimited, es un momento tan bueno como otro cualquiera para contaros que nuestros libros se pueden leer en la en la web de una empresa española, la pionera en nuestro país en poner en marcha una tarifa plana de lectura: 24symbols.

En la web, y en cualquier tableta o smartphone tras instalar la aplicación de lectura que esta empresa pone a vuestra disposición. Y en nuestro caso con el aliciente de que podéis leer los libros de forma gratuita, sin pagar ningún tipo de suscripción, al menos a día de hoy, únicamente haciéndoos usuarios de 24symbols. La razón es que la web tiene diversas modalidades, en la de pago tenéis la ventaja de poder leer los ebooks sin estar conectados, y acceso a un catálogo mucho más amplio de títulos. En la modalidad gratuita la lectura tiene que ser online.

 El motivo de este breve artículo era, por un lado, hablaros de 24symbols, y por otro comentaros que ya esta disponible todo nuestro catálogo en su web y en sus aplicaciones de lectura, como os decíamos, de forma totalmente gratuita. Nos faltaba por subir a esta plataforma unos pocos títulos, pero ya podéis leer cualquiera de nuestros libros, y si os parece, dejar allí mismo vuestras críticas y valoraciones. ¿Es, o no es, una buena idea para leer en verano?

jueves, 10 de julio de 2014

La importancia de un Kindle Flash para una editorial pequeña II

Teníamos pendiente acabar con este, creemos que es así, ejercicio de transparencia, contando lo que supuso para nosotros el uso de una de las herramientas que Amazon pone al alcance de las editoriales: el Kindle Flash.

En el post anterior os conté a grandes rasgos como funciona esta herramienta, y hoy simplemente me quería limitar a exponer si tuvo, o no, un efecto real en nuestra actividad. Partimos de que nuestras intenciones, obviamente son, por un lado dar a conocer los libros, y en segunda instancia venderlos.

Para no enredarme demasiado expondré 4 o 5 pinceladas del efecto que tuvo el uso del Kindle Flash en nuestro libro Allí donde el viento espera, de Maia Losch, con los que creo que cada uno podrá sacar sus propias conclusiones:

- A corto plazo, el día del Kindle Flash y el siguiente, el libro se vendió más que nunca. Esto no garantiza nada de cara al futuro, pero no es desdeñable, desde luego. Es una consecuencia directa de una acción concreta.
- En el ranking general de ventas de Amazon el libro partía del puesto, prácticamente, 74.000. Como ya os comenté en el primer artículo el libro llegó a estar el número 2 durante unas horas. Actualmente el libro está en el puesto 16.000.
- El libro pasó de tener 3 reseñas en Amazon a tener 6. Hablamos, obviamente, de comentarios espontáneos de nuevos lectores.


Hasta aquí sería lo que se puede medir. A todo esto yo añadiría que mucha gente ese día supo de la existencia de Maia Losch, de su novela, e incluso de la existencia de sinerrata. algo que yo no valoro como un suceso independiente, sino como una muesca más en el trabajo que desarrollamos día a día en las redes sociales, nuestro boletín, este mismo blog, y el contacto permanente con los bloggers literarios.

Añadiría también que hemos creado cierta viralidad, pequeña todavía, eso es cierto, generando enlaces dentro de Amazon, del tipo "la persona que compró este libro también adquirió...". De nuevo, importancia relativa, pero una muesca más.

Yo ahora me quedo con la curiosidad de probar este efecto en un libro que forme parte de una saga o de una trilogía, para comprobar si los resultados son mejores.

¿Conclusiones? Ya está todo dicho. Yo creo que ha sido positivo, pero nada es la panacea, y hay que verlo como una acción más dentro de un trabajo duro y sostenido, con labores a la largo plazo y golpes de efecto a corto. Esta es mi opinión, espero que venga Amalia López, nuestra editora, y me enmiende la plana en los comentarios ;-)

jueves, 8 de mayo de 2014

La importancia de un Kindle Flash para una editorial pequeña I

Si hay una tienda online a la que se le dedican a diario litros de tinta, aunque sea electrónica, esa es Amazon, sin duda. Con sus luces y sus sombras, tiene muchos detractores dentro del sector editorial, pero también muchos defensores, hay que ser consciente de ello, entre los lectores, y entre algunos escritores indie.

Yo considero que una editorial, y más siendo digital, opine lo que opine tiene que estar en Amazon, por una razón muy sencilla: parte, y no una parte desdeñable, de sus lectores potenciales están ahí, en el ecosistema de Amazon, leyendo con los dispositivos Kindle.

Una herramienta que Amazon pone a disposición de las editoriales para la promoción de los e-books es el Kindle Flash. Esta acción de marketing supone dos cosas: por un lado el libro baja de precio durante un día, (no solo en Amazon, ojo), y por otro, y mucho más importante, consigues durante 24 horas una enorme difusión ya que cada mañana los usuarios de la web que así lo quieren, reciben un newsletter con el e-book en oferta del día. Una vez se empiezan a efectuar las primeras compras, además del impulso inicial de la promoción tienes que sumar los efectos de la viralidad, ya que pronto entras en el top 100 de las ventas Kindle de Amazon, y empiezas a aparecer en un montón de páginas de la web, como por ejemplo en las fichas de otros libros, (los clientes que compraron este libro también compraron...), en el propio top 100, y en rankings temáticos, (top de novela negra, de libro juvenil...).

Para una editorial pequeña, como sinerrata, tener un libro en Kindle Flash, como os contábamos el otro día, supone "ser encontrados"; supone tener, aunque solo sea durante un día, el libro en un lugar preferente dentro del escaparate de la tienda más grande posible, como nos sucedió el pasado día 19 de abril, con el libro de Maia Losch, Allí donde el viento espera.

Como ya os relató Amalia, nuestra editora, el libro llegó a estar en el puesto número dos del top de ventas general de Amazon Kindle, cuando partíamos el día anterior, como podéis ver en el pantallazo que ilustra esta pequeña reflexión, de un puesto bastante más humilde.

En el siguiente post os contaré un poco cómo fue el día, e intentaremos reflexionar juntos sobre si este tipo de acciones merecen o no la pena a largo plazo, al hilo de un aporte que nos hace José Luis Benavente.

jueves, 24 de abril de 2014

¿Que me encuentren o que me descubran?

Ampliamente se ha discutido ya, a veces con regocijo otras como un lamento, cómo la edición digital ha “democratizado” el acceso a la publicación. La autopublicación está más extendida que nunca y cada vez hay más pequeñas editoriales, como sinerrata, que empiezan proyectos que quizá no hubieran podido existir de otra forma.

A día de hoy, además, los grandes editores ya se han lanzado a las procelosas aguas del ebook, pese a esos tímidos y confusos comienzos, haciendo que la oferta de títulos en este formato en cualquiera de las grandes librerías online sea enorme, cuando no abrumadora.

Y es aquí cuando esa “democratización” se vuelve en nuestra contra, al menos en la de los pequeños, de medios más limitados, porque el hecho de poder publicar es en realidad fútil si no conseguimos llegar hasta el lector.

También hemos hablado en otras ocasiones de la “encontrabilidad”, esa palabra medio inventada que resulta ser nuestro factor limitante a la hora de dar a conocer nuestros libros, algo que las grandes plataformas de venta de ebooks intentan solucionar mediante algoritmos de recomendación, listas de más vendidos y promociones.

El sábado pasado, sin ir más lejos, lo pudimos comprobar de primera mano, cuando uno de nuestros títulos, Allí donde el viento espera, fue Kindle Flash y llegó a ocupar el segundo puesto en los más vendidos del día. No voy a negar que el precio rebajado fuera una parte importante del éxito de ventas, pero estoy convencida de que lo que marcó la diferencia fue que, gracias a las herramientas de Amazon, los lectores nos encontraron.

Sin embargo, yo hoy me cuestiono el dilema* que da título a este post: ¿queremos que nos encuentren o que nos descubran? Es decir, ¿quiero que los lectores compren los libros que publico gracias a estrategias de promoción o que se tropiecen con ellos, se deleiten con su lectura y se los presenten a otros? Indudablemente, lo segundo, pero lo primero también ayuda.

*Reflexión que surge de la lectura de un breve pero excelente post de Seth Godin, Search vs. discovery [en inglés].